26 mayo, 2012

Pez robot medirá la contaminación

PEZ ROBOT MEDIRÁ LA CONTAMINACIÓN DE LOS OCÉANOS





De nuevo, la naturaleza se convierte en una inspiración para la robótica. Esta vez, un robot que se mueve y luce como un pez fue lanzado al mar en España. El objetivo del proyecto, llamado Shoal, es evaluar cómo funcionaría un dispositivo similar para medir la polución en el océano. 
El primero de ellos fue ‘liberado’ esta semana en el puerto de Gijón. Si todo sale bien, un ‘cardúmen’ de peces robóticos podrá monitorear en tiempo real qué tan contaminadas están las aguas oceánicas del lugar. “Si alguien está arrojando químicos o algo se está filtrando, podemos llegar allí inmediatamente, averiguar qué está causando el problema y detenerlo”, según le dijo a la BBC Luke Speller, científico líder del proyecto.
La decisión de crear un ‘pez’ no fue un capricho, ni tuvo que ver con criterios estéticos: ”El diseño de un pez robótico es una solución con mucha maniobrabilidad, eficiente y con poco ruido”, afirma el proyecto. Tiene 1,5 metros de largo, se mueve en el mar con su cola y cada uno de ellos cuesta 31.000 dólares. Su desarrollo comenzó en 2009 y fue llevado a cabo por el consorcio BMT, una alianza de entidades públicas con universidades europeas y empresas privadas.
Los peces estarán equipados con sensores químicos que les permitirán identificar las sustancias tóxicas más comunes en los mares. Para comunicarse entre sí, contarán con sonares, GPS y sensores de velocidad y altura. El objetivo es que, cada vez que un contaminante sea detectado por un pez, este les ‘avise’ a los otros para que se concentren en la búsqueda de la fuente.
Los robots serán rastreados en todo momento y, si por alguna razón salen del agua, emitirán una alarma con su posición para que puedan ser recuperados. Además, estarán programados para ‘sentir hambre’: sus desarrolladores afirman que crearán un mecanismo para que el pez se acerque a una base cada vez que se dé cuenta de que necesita una recarga de batería.

Google no usó ilegalmente el código de Java para crear Android

GOOGLE NO USÓ ILEGALMENTE EL CÓDIGO DE JAVA PARA CREAR ANDROID: JURADO
Google se anotó este miércoles una victoria en su lucha legal contra Oracle.
 El jurado de la corte de San Francisco que conocía del caso no pudo ponerse de acuerdo sobre si la empresa usó indebidamente las patentes de Oracle para crear Android, informó Reuters. Con esa decisión, el juicio se dio por terminado y Google se liberó de la obligación de pagarle a Oracle compensaciones sobre las ganancias obtenidas con Android.


Esta decisión fue tomada a pesar de que, hace tres semanas, el mismo jurado había dictaminado que Google sí usó código fuente de Java, un lenguaje de programación protegido por derechos de autor de Oracle, para crear partes de Android. Sin embargo, faltaba decidir si esos usos estaban o no cubiertos por la doctrina del ‘uso justo’. El jurado no pudo ponerse de acuerdo en si lo estaban o no, por lo que se se concluyó que el dolo de Google no estaba probado.

Como se recordará, este juicio inició tras una demanda de 2010, en la que Oracle, dueña de Java tras haber comprado Sun Microsystems, afirmaba que Google había utilizado de forma indebida algunas de las librerías –conjuntos de funciones y código que permiten ejecutar ciertas tareas– de Java y pedía 1.000 millones de dólares en compensaciones. La ‘gran G’ respondió con una oferta de 2,8 millones, por lo que el caso llegó a los tribunales.

Sin embargo, todavía está por definirse la disputa más delicada y polémica del caso: Oracle acusa a Google de violar sus derechos de autor por haber copiado indebidamente 37 APIs (los conjuntos de instrucciones que un desarrollador pone a disposición de otros desarrolladores para que estos puedan comunicarse con su plataforma) de Java. Usualmente, las API no están protegidas por derechos de autor; y lo que al final se debe determinar es si estas deben empezar a estar sujetas al ‘copyright’.

El juez le pidió al jurado que tomara su decisión asumiendo que las API están protegidas por el derecho de autor. Sin embargo, si esa decisión se mantiene en el veredicto del jurado, las consecuencias para desarrolladores y usuarios podrían ser muy profundas: los creadores de software no podrían utilizar las API libremente para implementar funciones de otros programas en sus propios desarrollos, lo que truncaría en gran medida el proceso de creación en Internet.

Para poner un ejemplo: si las API de Google, Facebook y Twitter hubieran estado protegidas en su momento por los derechos de autor, una aplicación como Foursquare nunca hubiera podido mantenerse gratuita, pues hubiera que tenido que pagar por la integración con esas otras herramientas. Y si Foursquare no fuera gratuito, ¿alguien lo usaría?